domingo, 23 de marzo de 2014

ERNESTO FIDEL ATENCIO

Yo por supuesto no tenía, ni remotamente, el historial o currículum del Doctor Paccusse. Por ese tiempo me ganaba la vida como electricista de automóviles y armado de radios, que luego vendía en un pequeño taller que tenía. A la vez estudiaba matemáticas, en el Instituto del Profesorado local, en Pergamino, norte de la provincia de Buenos Aires, Argentina. También iba frecuentemente, en un autito Citroen 2CV, los domingos a nadar, al balneario de la vecina ciudad de Salto, a unos 60 kilómetros. Además me gustaba realizar investigaciones arqueológicas ocasionales y recoger antiguedades, generalmente sólo cosas viejas (tornillos oxidados, eslabones rotos de cadenas, etc.), en los caminos rurales de la zona.

                           ELEMENTOS  MONETALES  PRIMITIVOS
                           EN  EL  ARROYO  PERGAMINO

En uno de dichos viajes a Salto, cortando camino del pueblo Villa Da Fonte al de Arroyo Dulce, Hallé en el camino de tierra, ligeramente al sud del puente sobre Arroyo Pergamino (Fontezuelas), paraje conocido como Castillo del Diablo, el asentamiento de un toldo indígena muy antiguo, probablemente con mil años o más de antiguedad, y encontré allí, luego de numerosas idas sucesivas al lugar, cierta cantidad de valvas fosilizadas de almejas pequeñas (unas 30), aparentemente de la costa marítima uruguaya o norte provincia de Buenos Aires (a unos 300 kilómetros de distancia). A más varios pequeños fragmentos de madera petrificada, con evidente origen de la zona patagónica, a más de 1000 kilómetros de distancia. Por lo cual, al hallarlos allí tan lejos de donde se trajeron, deduje que se trataban de elementos monetales primitivos usados por los indígenas para intercambios, antes de la colonización española.
Y como tal lo expuse por escrito, varios años más tarde, y me lo publicaron en las Terceras Jornadas Argentinas de Numismática y Medallística, realizadas en la ciudad de San Nicolás de Los Arroyos, desde 17 a 20 de junio de 1983, Bs. As..
Había también algunos pequeños fragmentos de cerámica, pero me fue imposible precisar su origen, y lo que parece ser una mano de piedra para mortero o arma.
La foto es de algunas de las valvas de almejas y un trocito de madera agatizada, halladas en Castillo del Diablo.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.

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