El norte de la provincia de Buenos Aires (Argentina), está dividido en municipios, cada uno de los cuales posee una pequeña ciudad que le sirve de cabecera. Estas ciudades son tan pequeñas (20000 a 100000 habitantes) que todas se caracterizan por algúnos detalles, faltantes en las otras. La distancia entre unas y otras varía de 30 a 80 kilómetros.
Un día domingo, por la mañana, yendo desde Pergamino, donde vivo, al balneario de Salto para nadar un rato, pasé por Arrecefes en un pequeño automóvil. En ese tiempo el camino directo a Salto no estaba pavimentado.
Así llegué al puente del río Arrecifes, donde dicha ciudad posee un hermoso balneario, pero que no sirve para nadar 100 metros. Tal es así que para los lugareños es sólo un sitio para remojarse, tomar sol, comer a la sombra de los árboles y de paso hacerse ver por lo que podríamos llamar la sociedad del lugar.
Ví cercano al puente un pequeño museo, el cual llamó mi atención. Naturalmente paré y bajé a ver si había algo desconocido para mí.y estuve mirando con cuidado los objetos exhibidos.
Un plano antiguo de mensuras de campos llamó mi curiosidad, porque ahí estaban marcados algunos de los viejos pasos de carretas en el río Arrecifes. Mi curiosidad despertó a su vez la de un señor sesentón, que no se aguantó el preguntarme que llamaba mi atención. Le comenté sobre los pasos en el río Arrecifes y cuan interesante sería navegar el río para ubicar su posición en mapas actuales. Luego de conversar sobre historia unos momentos y no habiendo más que me interesara, me dirigí al automóvil para seguir viaje a Salto.
Estaba por subir al automóvil, cuando dicho señor se me acercó corriendo con otro plano de mensuras, con más pasos, y me comentó con un entusiasmo contagioso que desde niño había soñado con navegar el río Arrecifes, que si le ayudaba él se iba encargar de organizar una navegación del río. Pero que además del fin de conocimientos históricos debía haber un motivo turístico.
NOTA:Así comenzó la más grande aventura de mi vida. Contribuir a la primera navegación organizada del río Arrecifes. A pesar hallarse allí dicho río desde antes que se poblara la región, no había sido navegado por un inexplicable trauma, miedo a sus aguas, de los pobladores. Y encima lo hicimos justo cuando gobernaba el país uno de los gobiernos militares más duro que conoce nuestra historia. Afortunadamente los mismos, al parecer, estaban imbuídos de los principios de progreso nacional del General Perón, un famoso gobernante argentino, y no nos molestaron, ni siquiera las autoridades nos preguntaron que hacíamos.
En la fotografía algunos de los valerosos jóvenes arrecifeños que participaron en las primeras navegaciones del río Arrecifes. De izquierda a derecha: Anzalas, Bergés, Camelli, Pérez, Jordán y Bolinaga.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
Sigue en las páginas inferiores.
lunes, 7 de abril de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
DOCTOR LUIS PACCUSSE
Tiempo después supe quien era ese señor. Era el caudillo peronista de Arrecifes, el Doctor (abogado) Don Luís Paccusse, quien acababa de fundar el museo histórico arrecifeño por segunda vez. Un opositor político le había cerrado el anterior, que fundó siendo Comisionado Municipal. Como suele ocurrir en estas pequeñas ciudades del interior, una mitad de la población le consideraba y la otra lo ignoraba intencionadamente. Ello se debía principalmente a su Máscara, Explico, casi todos los, digamos, aventureros solemos crearnos una Máscara, una falsa personalidad para confundir a los demás y evitar se nos crea peligrosos. Es parte del juego de la vida.
El Dr. Paccusse siendo estudiante universitario en La Plata, apoyó activamente al naciente partido político peronista (Justicialista). Me contó que solía ir de un lado a otro con un cajón de cerveza vacío, para subirse al mismo, y pronunciar discursos partidarios en las esquinas concurridas de la ciudad. Ello y mucho más le valió ser diputado provincial.
Aficionado a los estudios históricos locales se había convertido en un intelectual constructor, una rara clase de intelectual pues la mayoría sólo son declamativos. A su iniciativa se debe el monumento al General San Martín que posee Arrecifes.
El Dr. Paccusse, un acendrado católico, se diferenciaba de otros políticos por su filosofía de vida. Vivía principalmente de su jubilación como diputado y no le interesaba hacer una fortuna como político. El poder solamente lo deseaba para realizar obras y ser útil a sus vecinos y a su ciudad. Además era fuertemente populista, sin ser izquierdista (Los izquierdistas alimentan su activismo político en la envidia y el odio hacia quienes triunfan en la vida). A Paccusse, en la numerosas conversaciones que tuvimos, nunca lo escuché hablar mal o quejarse de alguien porque tuviera dinero. Así y todo, sus ideas peronistas e importancia política le costaron estar preso, durante más de un año, en un gobierno militar, anterior a los militares gobernantes durante los sucesos que narro.
Mientras muchos políticos evitan juntarse con personas más famosas o con mayores conocimientos, para evitar que les hagan sombra. Al Dr. Paccusse, al contrario, le gustaba incorporar personas con talentos superiores en sus proyectos, sin miedo que le hicieran sombra, porque él tenía luz propia.
Nota: La foto es del Tajamar La Merced en el río Salto, entre El Crisol y Arrecifes. Una reliquia del año 1900, aproximadamente.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
El Dr. Paccusse siendo estudiante universitario en La Plata, apoyó activamente al naciente partido político peronista (Justicialista). Me contó que solía ir de un lado a otro con un cajón de cerveza vacío, para subirse al mismo, y pronunciar discursos partidarios en las esquinas concurridas de la ciudad. Ello y mucho más le valió ser diputado provincial.
Aficionado a los estudios históricos locales se había convertido en un intelectual constructor, una rara clase de intelectual pues la mayoría sólo son declamativos. A su iniciativa se debe el monumento al General San Martín que posee Arrecifes.
El Dr. Paccusse, un acendrado católico, se diferenciaba de otros políticos por su filosofía de vida. Vivía principalmente de su jubilación como diputado y no le interesaba hacer una fortuna como político. El poder solamente lo deseaba para realizar obras y ser útil a sus vecinos y a su ciudad. Además era fuertemente populista, sin ser izquierdista (Los izquierdistas alimentan su activismo político en la envidia y el odio hacia quienes triunfan en la vida). A Paccusse, en la numerosas conversaciones que tuvimos, nunca lo escuché hablar mal o quejarse de alguien porque tuviera dinero. Así y todo, sus ideas peronistas e importancia política le costaron estar preso, durante más de un año, en un gobierno militar, anterior a los militares gobernantes durante los sucesos que narro.
Mientras muchos políticos evitan juntarse con personas más famosas o con mayores conocimientos, para evitar que les hagan sombra. Al Dr. Paccusse, al contrario, le gustaba incorporar personas con talentos superiores en sus proyectos, sin miedo que le hicieran sombra, porque él tenía luz propia.
Nota: La foto es del Tajamar La Merced en el río Salto, entre El Crisol y Arrecifes. Una reliquia del año 1900, aproximadamente.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
domingo, 23 de marzo de 2014
ERNESTO FIDEL ATENCIO
Yo por supuesto no tenía, ni remotamente, el historial o currículum del Doctor Paccusse. Por ese tiempo me ganaba la vida como electricista de automóviles y armado de radios, que luego vendía en un pequeño taller que tenía. A la vez estudiaba matemáticas, en el Instituto del Profesorado local, en Pergamino, norte de la provincia de Buenos Aires, Argentina. También iba frecuentemente, en un autito Citroen 2CV, los domingos a nadar, al balneario de la vecina ciudad de Salto, a unos 60 kilómetros. Además me gustaba realizar investigaciones arqueológicas ocasionales y recoger antiguedades, generalmente sólo cosas viejas (tornillos oxidados, eslabones rotos de cadenas, etc.), en los caminos rurales de la zona.
ELEMENTOS MONETALES PRIMITIVOS
EN EL ARROYO PERGAMINO
En uno de dichos viajes a Salto, cortando camino del pueblo Villa Da Fonte al de Arroyo Dulce, Hallé en el camino de tierra, ligeramente al sud del puente sobre Arroyo Pergamino (Fontezuelas), paraje conocido como Castillo del Diablo, el asentamiento de un toldo indígena muy antiguo, probablemente con mil años o más de antiguedad, y encontré allí, luego de numerosas idas sucesivas al lugar, cierta cantidad de valvas fosilizadas de almejas pequeñas (unas 30), aparentemente de la costa marítima uruguaya o norte provincia de Buenos Aires (a unos 300 kilómetros de distancia). A más varios pequeños fragmentos de madera petrificada, con evidente origen de la zona patagónica, a más de 1000 kilómetros de distancia. Por lo cual, al hallarlos allí tan lejos de donde se trajeron, deduje que se trataban de elementos monetales primitivos usados por los indígenas para intercambios, antes de la colonización española.
Y como tal lo expuse por escrito, varios años más tarde, y me lo publicaron en las Terceras Jornadas Argentinas de Numismática y Medallística, realizadas en la ciudad de San Nicolás de Los Arroyos, desde 17 a 20 de junio de 1983, Bs. As..
Había también algunos pequeños fragmentos de cerámica, pero me fue imposible precisar su origen, y lo que parece ser una mano de piedra para mortero o arma.
La foto es de algunas de las valvas de almejas y un trocito de madera agatizada, halladas en Castillo del Diablo.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
ELEMENTOS MONETALES PRIMITIVOS
EN EL ARROYO PERGAMINO
En uno de dichos viajes a Salto, cortando camino del pueblo Villa Da Fonte al de Arroyo Dulce, Hallé en el camino de tierra, ligeramente al sud del puente sobre Arroyo Pergamino (Fontezuelas), paraje conocido como Castillo del Diablo, el asentamiento de un toldo indígena muy antiguo, probablemente con mil años o más de antiguedad, y encontré allí, luego de numerosas idas sucesivas al lugar, cierta cantidad de valvas fosilizadas de almejas pequeñas (unas 30), aparentemente de la costa marítima uruguaya o norte provincia de Buenos Aires (a unos 300 kilómetros de distancia). A más varios pequeños fragmentos de madera petrificada, con evidente origen de la zona patagónica, a más de 1000 kilómetros de distancia. Por lo cual, al hallarlos allí tan lejos de donde se trajeron, deduje que se trataban de elementos monetales primitivos usados por los indígenas para intercambios, antes de la colonización española.
Y como tal lo expuse por escrito, varios años más tarde, y me lo publicaron en las Terceras Jornadas Argentinas de Numismática y Medallística, realizadas en la ciudad de San Nicolás de Los Arroyos, desde 17 a 20 de junio de 1983, Bs. As..
Había también algunos pequeños fragmentos de cerámica, pero me fue imposible precisar su origen, y lo que parece ser una mano de piedra para mortero o arma.
La foto es de algunas de las valvas de almejas y un trocito de madera agatizada, halladas en Castillo del Diablo.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
viernes, 21 de marzo de 2014
II FORTIN DE LA GUARDIA DEL SALTO
En otro viaje a Salto, había ubicado el antiguo Fortín de La Guardia del Salto y esperaba su declaración como Lugar Histórico Nacional. En realidad había leído en el diario nacional Clarín, en un comentario, que dicho Fortín estaba en el paraje conocido como El Molino Quemado, en el río Salto, anteriormente Arrecifes. Fuí a mirar el lugar y en menos de 15 minutos ubiqué parte de los sillares de tosca (fondo de laguna), de un sector que fue la comandancia. Luego de ir varias veces al sitio para estudiarlo y fotografiarlo, me dirigí, por carta, al Señor Presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, General R.E. Don Carlos A. Salas, haciéndole notar que dicho Fortín, había sido un apoyo logístico en la creación del Ejéecito de Los Andes, pues por allí pasaban los abastecimientos para el mismo, por el Camino Real a Mendoza, y lo interesante que sería declararlo Lugar Histórico Nacional. El General Don Carlos A. Salas me hizo el honor de remitir mi carta a la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos con la petición a mi nombre.
Como resultado el Señor Presidente de la Nación, General Roberto Viola, firmó el Decreto Nº 960, del 10/8/1981, declarando a dicho sitio Lugar Histórico Nacional.
En posteriores conversaciones con el historiador salteño (Bs,As.) Don Gumersindo Roldán, me dijo que él había hecho el comentario relativo a la ubicación del Fortín de La Guardia del Salto, en El Molino Quemado, a un periodista del diario Clarín que lo entrevistó, por haberlo leído en un trabajo del Profesor Domínguez, quien lo ubicó a principios del 1900, cuando se mantenía mejor conservado.
PASOS DEL RIO ARRECIFES
Además me interesaba la ubicación de los pasos en el antiguo río Arrecifes, para determinar por donde lo había cruzado el General San Martín a su regreso del Perú, eludiendo los destacamentos enviados por Rivadavia, para detenerlo. Y también quería saber cual era el paso donde se habían extraviado 300 kilogramos de oro, en el siglo XIX. Lamentablemente, el río Arrecifes además de los pasos transversales (Baradero, Balneario Arrecifes, Bustillo. Salto, Portada General San Martín, de Hunter,etc.), poseía numerosos pasos con bajadas laterales al curso del río (Paso del Cañón, Paso de Juarez, etc.), de muy difícil ubicación. En realidad hay que pararse en el barranco, encima de la bajada, para verlos, siempre que la vegetación no lo impida.
Así que adherí instantaneamente a la idea del Dr. Paccusse.
Profesor Ernesto Fidel Atencio,
Esto sigue, en las páginas siguientes.
Como resultado el Señor Presidente de la Nación, General Roberto Viola, firmó el Decreto Nº 960, del 10/8/1981, declarando a dicho sitio Lugar Histórico Nacional.
En posteriores conversaciones con el historiador salteño (Bs,As.) Don Gumersindo Roldán, me dijo que él había hecho el comentario relativo a la ubicación del Fortín de La Guardia del Salto, en El Molino Quemado, a un periodista del diario Clarín que lo entrevistó, por haberlo leído en un trabajo del Profesor Domínguez, quien lo ubicó a principios del 1900, cuando se mantenía mejor conservado.
PASOS DEL RIO ARRECIFES
Además me interesaba la ubicación de los pasos en el antiguo río Arrecifes, para determinar por donde lo había cruzado el General San Martín a su regreso del Perú, eludiendo los destacamentos enviados por Rivadavia, para detenerlo. Y también quería saber cual era el paso donde se habían extraviado 300 kilogramos de oro, en el siglo XIX. Lamentablemente, el río Arrecifes además de los pasos transversales (Baradero, Balneario Arrecifes, Bustillo. Salto, Portada General San Martín, de Hunter,etc.), poseía numerosos pasos con bajadas laterales al curso del río (Paso del Cañón, Paso de Juarez, etc.), de muy difícil ubicación. En realidad hay que pararse en el barranco, encima de la bajada, para verlos, siempre que la vegetación no lo impida.
Así que adherí instantaneamente a la idea del Dr. Paccusse.
Profesor Ernesto Fidel Atencio,
Esto sigue, en las páginas siguientes.
jueves, 20 de marzo de 2014
III FORTIN DE LA GUARDIA DEL SALTO
Copia del DECRETO Nº 960, del 10/8/1981, declarando Lugar Histórico Nacional al sitio en que todavía se hallan algunos míseros restos del Fortín de La Guardia del Salto, en el viejo Camino Real de carretas, de Buenos Aires, a Mendoza.
Se halla en el partido de Salto, provincia Buenos Aires, Argentina.
Profesor Ernesto Fidel Atencio
Sigue en la página inferior.
Se halla en el partido de Salto, provincia Buenos Aires, Argentina.
Profesor Ernesto Fidel Atencio
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domingo, 9 de marzo de 2014
PRIMER RAID NAUTICO
A consecuencia de nuestro encuentro en el Museo de Arrecifes, el domingo siguiente, creo, nos reunimos en casa del Doctor Luís Paccusse, en mi rutinario viaje dominguero a Salto. En seguida nos pusimos de acuerdo. Yo pensaba la excursión por el río con un sólo bote, y no más de tres o cuatro personas. Paccusse por su parte opinaba se debían usar embarcaciones en la mayor cantidad posible, para fomentar el turismo y el progreso de Arrecifes. Como el prometió conseguir los botes, cedí prontamente, otra posibilidad de recorrer el Arrecifes no tenía.
Al principio se pensó comenzar por la navegación del arroyo Pergamino (Fontezuelas), pero por las dificultades del mismo y la opinión de algunos colaboradores lo postergamos.
Muy pronto Paccusse comenzó hahlarme de la juventud, en la cual tenía mugha confianza para los raids.
En una de mis visitas, el Dr. Paccusse me mostró una tibia fósil, que Juan L. Fernández le había regalado, en un viaje que hizo a Arrecifes, y que había hallado en el lecho del Fontezuelas. Paccusse me comentó riéndose su intención de hacerla enterrar, en parte, en un barranco del Arrecifes, para luego hallarla durante la navegación, y así fomentar futuras navegaciones del Arrecifes.. Le convencí que no era necesario, pues la natural erosión de los barrancos por las crecidas del río haría que aparecieran, sin duda, los restos de uno o más animales fósiles. En uno de sus viajes a La Plata ha hizo estudiar a la tibia, por eso luego supimos su antiguedad y especie. Era de un toxodonte y tenía de 10000 a 100000 años.
En estas primeras conversaciones me pidió hablara con el periodista Julio C. Alessandro ("Polo"), y el historiador Don Gumersindo Roldán, ambos de la ciudad de Salto.
Julio C. Alessandro ("Polo") era un periodista bien independiente. Tenía un comercio de librería y reuerdos de Salto, donde vivía, en calle Buenos Aires, al costado del edificio de la Municipalidad. Además publicaba un periódico semanal: "Salto en la Verdad", en hojas mimeografiadas por él, generalmente muy crítico de su vecino, el intendente municipal.
NOTA: Estos recuerdos de los primeros Raids Náuticos por el río Arrecifes, han sido escritos después más de treinta años de ocurridos. Si bien usé distintos ejemplares de CARA AL SOL, la publicación editada poe el Dr. Paccusse, Waldo Casella y Angel Polidoro, sobre los raids, como apoyo y por las fotografías, hay muchos pequeños sucesos que olvidé o no estoy muy seguro de su orden cronológico. Aquí escribo los más relevantes que ví y viví. Espero que otros participantes escriban también sobre sus experiencias y completar así estos modestos recuerdos.
En la foto los preparativos para la salida del Puente El Crisol. En el grupo en primer plano: el autor, el Dr. Paccusse, Don Gumersindo Roldán Osvaldo Garibaldi y Juan L. Fernández, girando de izquierda a derecha.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
Al principio se pensó comenzar por la navegación del arroyo Pergamino (Fontezuelas), pero por las dificultades del mismo y la opinión de algunos colaboradores lo postergamos.
Muy pronto Paccusse comenzó hahlarme de la juventud, en la cual tenía mugha confianza para los raids.
En una de mis visitas, el Dr. Paccusse me mostró una tibia fósil, que Juan L. Fernández le había regalado, en un viaje que hizo a Arrecifes, y que había hallado en el lecho del Fontezuelas. Paccusse me comentó riéndose su intención de hacerla enterrar, en parte, en un barranco del Arrecifes, para luego hallarla durante la navegación, y así fomentar futuras navegaciones del Arrecifes.. Le convencí que no era necesario, pues la natural erosión de los barrancos por las crecidas del río haría que aparecieran, sin duda, los restos de uno o más animales fósiles. En uno de sus viajes a La Plata ha hizo estudiar a la tibia, por eso luego supimos su antiguedad y especie. Era de un toxodonte y tenía de 10000 a 100000 años.
En estas primeras conversaciones me pidió hablara con el periodista Julio C. Alessandro ("Polo"), y el historiador Don Gumersindo Roldán, ambos de la ciudad de Salto.
Julio C. Alessandro ("Polo") era un periodista bien independiente. Tenía un comercio de librería y reuerdos de Salto, donde vivía, en calle Buenos Aires, al costado del edificio de la Municipalidad. Además publicaba un periódico semanal: "Salto en la Verdad", en hojas mimeografiadas por él, generalmente muy crítico de su vecino, el intendente municipal.
NOTA: Estos recuerdos de los primeros Raids Náuticos por el río Arrecifes, han sido escritos después más de treinta años de ocurridos. Si bien usé distintos ejemplares de CARA AL SOL, la publicación editada poe el Dr. Paccusse, Waldo Casella y Angel Polidoro, sobre los raids, como apoyo y por las fotografías, hay muchos pequeños sucesos que olvidé o no estoy muy seguro de su orden cronológico. Aquí escribo los más relevantes que ví y viví. Espero que otros participantes escriban también sobre sus experiencias y completar así estos modestos recuerdos.
En la foto los preparativos para la salida del Puente El Crisol. En el grupo en primer plano: el autor, el Dr. Paccusse, Don Gumersindo Roldán Osvaldo Garibaldi y Juan L. Fernández, girando de izquierda a derecha.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
sábado, 8 de marzo de 2014
II PREPARATIVOS
Don Gumersindo Roldán era un historiador de su ciudad, muy relacionado con la iglesia local. En cierta oportunidad me mostró los libros de bautismos locales, que le había facilitado el cura, para una investigación sobre la fecha exacta de nacimiento de Pancho Sierra, la cual para su sorpresa no figuraba en ellos.
Gracias a los datos proporcionados por Don Gumersindo a un periodista del diario Clarín, de Buenos Aires, que fueron oportunamente publicados, yo pude ubicar en menos de 15 minutos en una de mis investigaciones el primitivo Fortín de Salto, que pedí se declarara Lugar Histórico Nacional. Roldán había sido comisionado municipal y creo también fue intendente.
El río Salto había sido anteriormente navegado en el año 1943, por los salteños Osvaldo Garibaldi, Miguel Angel Vilela, Jorge Patiño y Latemi, en dos pesados botes de remos. Quienes partieron del Club Náutico de Salto.
Además, por ese tiempo, los arrecifeños Haroldo Haberger, Graciano Lorenzo, Humberto Di Princio y José Baca lo navegaron hasta Arrecifes.
También tuve varias conversaciones y mucho intercambio de correspondencia con el Dr. Paccusse (Yo no tenía teléfono). A más hubo continuas reuniones de él con Juan Alberto Maggi, líder de su famosa juventud. Quienes amaban el río y tenían varias piraguas caseras, para disfrutarlo plenamente. Paccusse, en una ocasión me llevó a verlo a su taller de tornería. Creo la construcción de piraguas caseras fue una idea de Maggi.
Por opinión de Maggi, nombrado Piloto Mayor, y posteriormente Almirante, de los Raids, por Paccusse, se terminó acordando que la primera navegación moderna del río Arrecifes, se haría empezando por el río Salto, desde Puente El Crisol, y su continuación arrecifeña. Hasta el Balneario de Arrecifes. Por el momento más no podía realizarce. Así y todo se presentaron múltiples problemas, que ocasionaron varias postergaciones a su realización.
La foto corresponde a la vuelta de "La Merced". Por ese tiempo no sabía navegarse en Arrecifes, de allí que Waldo Casella vaya sentado en la proa del bote frenando su avance. Además siempre hubo escacez de botes.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
Continúa en la entrada anterior.
Gracias a los datos proporcionados por Don Gumersindo a un periodista del diario Clarín, de Buenos Aires, que fueron oportunamente publicados, yo pude ubicar en menos de 15 minutos en una de mis investigaciones el primitivo Fortín de Salto, que pedí se declarara Lugar Histórico Nacional. Roldán había sido comisionado municipal y creo también fue intendente.
El río Salto había sido anteriormente navegado en el año 1943, por los salteños Osvaldo Garibaldi, Miguel Angel Vilela, Jorge Patiño y Latemi, en dos pesados botes de remos. Quienes partieron del Club Náutico de Salto.
Además, por ese tiempo, los arrecifeños Haroldo Haberger, Graciano Lorenzo, Humberto Di Princio y José Baca lo navegaron hasta Arrecifes.
También tuve varias conversaciones y mucho intercambio de correspondencia con el Dr. Paccusse (Yo no tenía teléfono). A más hubo continuas reuniones de él con Juan Alberto Maggi, líder de su famosa juventud. Quienes amaban el río y tenían varias piraguas caseras, para disfrutarlo plenamente. Paccusse, en una ocasión me llevó a verlo a su taller de tornería. Creo la construcción de piraguas caseras fue una idea de Maggi.
Por opinión de Maggi, nombrado Piloto Mayor, y posteriormente Almirante, de los Raids, por Paccusse, se terminó acordando que la primera navegación moderna del río Arrecifes, se haría empezando por el río Salto, desde Puente El Crisol, y su continuación arrecifeña. Hasta el Balneario de Arrecifes. Por el momento más no podía realizarce. Así y todo se presentaron múltiples problemas, que ocasionaron varias postergaciones a su realización.
La foto corresponde a la vuelta de "La Merced". Por ese tiempo no sabía navegarse en Arrecifes, de allí que Waldo Casella vaya sentado en la proa del bote frenando su avance. Además siempre hubo escacez de botes.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
Continúa en la entrada anterior.
miércoles, 5 de marzo de 2014
III LA PARTIDA
El Arrecifes es un río de llanura. En tiempos climatológicos normales tiene unos 30 metros de ancho, y su profundidad varía entre 50 centímetros, frente al Balneario, hasta unos 8 metros, en un pozo con embudo giratorio, pocos kilómetros aguas arriba del balneario. Este río posee una canaleta en su lecho, recuerdo de antiguas épocas, que constituye una trampa, casi siempre mortal, para quienes se atreven a nadar en sus aguas sin saberlo hacer bien. Pero su navegación no presenta ningún problema y no se justifica el terror que le tenían los arrecifeños.
El Doctor Paccusse, hombres y muchachos participantes, demostraron un gran valor al atreverse a navegarlo por primera vez, y además soportar el nombre de locos que les dieron los demás habitantes de Arrecifes.
Por fin el día 27/3/1977, tras varias postergaciones, nos reunimos bajo el Puente El Crisol, así llamado por el apellido de un antiguo vecino, a mitad camino entre Salto y Arrecifes, quienes íbamos a navegarlo y algunos colaboradores.
A las 10 horas partimos sin ningún problema y pudimos apreciar los barrancos del río, a medida que lo recorríamos. Al poco tiempo, como yo había previsto, apareció el esqueleto de un animal fósil, lo cual se repitió con frecuencia, hasta llegar a unos diéz o doce. Lamentablemente para proveer especímenes al Museo arrecifeño, se sacaron los huesos que afloraban en los barrancos, perdiéndose la ubicación de los fósiles. Fuera la ubicación no se perdió gran cosa, porque los fósiles aflorantes ya habían perdido huesos, por haberse caído al lecho del río y ser arrastrados por la corriente, y por ende no estaban completos.
En una de las primeras extracciones de huesos, tres o cuatro muchachos que habían subido al barranco, hallaron un pequeño batracio de colores verdes y amarillos fuertes. Uno de los jóvenes más culto e inteligente del grupo, que lo tenía en la mano, me preguntó que animal era y, como no supe responderle, lo guardó en un bolsillo. Más tarde, llegados al balneario de Arrecifes, no sabiendo que hacer con el, lo tiró allí. Mucho tiempo después supe, era un escuerzo.
Luego llegamos al tajamar de La Merced, antigua estancia del arquitecto Bustillo. Donde un gran tajamar de ladrillos y cemento, sin puertas y con un barranco erosionado, por donde pasaba el agua, atravesaba el río. Toda una reliquia gigantesca del proyecto utópico, de los años 1900-1910, hacer del río un canal de navegación para barcazas desde Laguna Mar Chiquita, en el partido de Junín, hasta el río Paraná, y viceversa.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
En la fotografía el Dr. Luís paccusse y el autor, inspeccionando los misteriosos sedimentos del río Arrecifes.
Sigue a continuación.
El Doctor Paccusse, hombres y muchachos participantes, demostraron un gran valor al atreverse a navegarlo por primera vez, y además soportar el nombre de locos que les dieron los demás habitantes de Arrecifes.
Por fin el día 27/3/1977, tras varias postergaciones, nos reunimos bajo el Puente El Crisol, así llamado por el apellido de un antiguo vecino, a mitad camino entre Salto y Arrecifes, quienes íbamos a navegarlo y algunos colaboradores.
A las 10 horas partimos sin ningún problema y pudimos apreciar los barrancos del río, a medida que lo recorríamos. Al poco tiempo, como yo había previsto, apareció el esqueleto de un animal fósil, lo cual se repitió con frecuencia, hasta llegar a unos diéz o doce. Lamentablemente para proveer especímenes al Museo arrecifeño, se sacaron los huesos que afloraban en los barrancos, perdiéndose la ubicación de los fósiles. Fuera la ubicación no se perdió gran cosa, porque los fósiles aflorantes ya habían perdido huesos, por haberse caído al lecho del río y ser arrastrados por la corriente, y por ende no estaban completos.
En una de las primeras extracciones de huesos, tres o cuatro muchachos que habían subido al barranco, hallaron un pequeño batracio de colores verdes y amarillos fuertes. Uno de los jóvenes más culto e inteligente del grupo, que lo tenía en la mano, me preguntó que animal era y, como no supe responderle, lo guardó en un bolsillo. Más tarde, llegados al balneario de Arrecifes, no sabiendo que hacer con el, lo tiró allí. Mucho tiempo después supe, era un escuerzo.
Luego llegamos al tajamar de La Merced, antigua estancia del arquitecto Bustillo. Donde un gran tajamar de ladrillos y cemento, sin puertas y con un barranco erosionado, por donde pasaba el agua, atravesaba el río. Toda una reliquia gigantesca del proyecto utópico, de los años 1900-1910, hacer del río un canal de navegación para barcazas desde Laguna Mar Chiquita, en el partido de Junín, hasta el río Paraná, y viceversa.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
En la fotografía el Dr. Luís paccusse y el autor, inspeccionando los misteriosos sedimentos del río Arrecifes.
Sigue a continuación.
martes, 4 de marzo de 2014
IV ISLA DE LOS INTENDENTES Y LLEGADA
Nuestra pricipal preocupación, dada la total ignorancia que había sobre tiempos por ser vírgen ese trayecto, era llegar al Balneario de Arrecifes antes del anochecer. Pronto llegamos a la unión, una curva de 90º, del río Salto con el arroyo Pergamino (Fontezuelas), altura del pueblo Todd. De allí el río, que venía del sur al norte, sigue al este con el nombre de Arrecifes.
A muy poca distancia pasamos por el costado sur del gran embudo giratorio en la superficie del río. Le conozco dos.
Poco más adelante hallamos una pequeña isla, formada por el dragado del Canal del Norte, en la cual el Dr. Luís Paccusse quería exponer una utopía suya. Que dicho lugar fuera en el futuro un sitio de reunión para los intendentes de Arrecifes, Pergamino y Salto. Con tal propósito, luego de reunirnos en la parte central, la bautizó Isla de los Intendentes, plantó un palo, a falta de poste, y nos leyó un discurso al estilo de los colonizadores hispanos, que tenía ya preparado, mitad en serio y mitad en broma. Que posteriormente le produjo un fuerte reproche por parte del dueño de un periódico, amigo suyo, por una frase que pronunció: "será ejecutado de muerte natural".
Seguimos avanzando por el río y cruzamos el Paso de Bustillo, antiguo paso de carretas de Buenos Aires al norte, por Córdoba. Anteriormente, allí la inolvidable Eva Perón, con un destacamento militar, anduvo buscando infructuosamente los 300 kilogramos de oro perdidos en el río Arrecifes, en el siglo XIX, para financiar su Fundación de ayuda social. En orden cronológico es el segundo paso de carretas en esa parte del Arrecifes. El primero se hallaba donde hoy está el Balneario Municipal, como lo prueban los trocitos de cerámica que afloran allí.
Después llegamos al destruído tajamar, altura del molino harinero viejo, donde nos reorganizamos para ingresar juntos al Balneario. Donde arribamos, sin mayor interés de los bañistas, a las 17,15 horas.
Ernesto Fidel Atencio.
Sigue abajo, la continuación.
A muy poca distancia pasamos por el costado sur del gran embudo giratorio en la superficie del río. Le conozco dos.
Poco más adelante hallamos una pequeña isla, formada por el dragado del Canal del Norte, en la cual el Dr. Luís Paccusse quería exponer una utopía suya. Que dicho lugar fuera en el futuro un sitio de reunión para los intendentes de Arrecifes, Pergamino y Salto. Con tal propósito, luego de reunirnos en la parte central, la bautizó Isla de los Intendentes, plantó un palo, a falta de poste, y nos leyó un discurso al estilo de los colonizadores hispanos, que tenía ya preparado, mitad en serio y mitad en broma. Que posteriormente le produjo un fuerte reproche por parte del dueño de un periódico, amigo suyo, por una frase que pronunció: "será ejecutado de muerte natural".
Seguimos avanzando por el río y cruzamos el Paso de Bustillo, antiguo paso de carretas de Buenos Aires al norte, por Córdoba. Anteriormente, allí la inolvidable Eva Perón, con un destacamento militar, anduvo buscando infructuosamente los 300 kilogramos de oro perdidos en el río Arrecifes, en el siglo XIX, para financiar su Fundación de ayuda social. En orden cronológico es el segundo paso de carretas en esa parte del Arrecifes. El primero se hallaba donde hoy está el Balneario Municipal, como lo prueban los trocitos de cerámica que afloran allí.
Después llegamos al destruído tajamar, altura del molino harinero viejo, donde nos reorganizamos para ingresar juntos al Balneario. Donde arribamos, sin mayor interés de los bañistas, a las 17,15 horas.
Ernesto Fidel Atencio.
Sigue abajo, la continuación.
lunes, 3 de marzo de 2014
PARTICIPANTES EN EL PRIMER RAID NAUTICO
EL CRISOL - ARRECIFES 27/3/1977
De ARRECIFES
Dr. Don Luís Paccusse
Dr. Atilio G. Giraudo
Dr. Carlos Seguí
Srta. Mirta Polidoro (14 años)
Angel Polidoro (Padre de Mirta)
Jua Alberto Maggi
Waldo Casella
Luís Barroso
Miguel A. Givancin
Adolfo Bernárdez, hijo, (Fito)
Oscar A Camelis
Julio O. García Días
Daniel Bolinaga
Otto Bolinaga
J: C: Bergés (Kitty)
D. Leguizamon
J. C. Mendoza
De PERGAMINO:
Juan Luís Fernández (Suboficial retirado de la Marina)
Ernesto Fidel Atencio
Por SALTO:
Walter Sosa
Colaboradores de SALTO:
Don Gumersindo Roldán
Argonauta Don Osvaldo Garibaldi
Escribió Ernesto Fidel Atencio.
Estas peripecias siguen a continuación.
De ARRECIFES
Dr. Don Luís Paccusse
Dr. Atilio G. Giraudo
Dr. Carlos Seguí
Srta. Mirta Polidoro (14 años)
Angel Polidoro (Padre de Mirta)
Jua Alberto Maggi
Waldo Casella
Luís Barroso
Miguel A. Givancin
Adolfo Bernárdez, hijo, (Fito)
Oscar A Camelis
Julio O. García Días
Daniel Bolinaga
Otto Bolinaga
J: C: Bergés (Kitty)
D. Leguizamon
J. C. Mendoza
De PERGAMINO:
Juan Luís Fernández (Suboficial retirado de la Marina)
Ernesto Fidel Atencio
Por SALTO:
Walter Sosa
Colaboradores de SALTO:
Don Gumersindo Roldán
Argonauta Don Osvaldo Garibaldi
Escribió Ernesto Fidel Atencio.
Estas peripecias siguen a continuación.
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