Tiempo después supe quien era ese señor. Era el caudillo peronista de Arrecifes, el Doctor (abogado) Don Luís Paccusse, quien acababa de fundar el museo histórico arrecifeño por segunda vez. Un opositor político le había cerrado el anterior, que fundó siendo Comisionado Municipal. Como suele ocurrir en estas pequeñas ciudades del interior, una mitad de la población le consideraba y la otra lo ignoraba intencionadamente. Ello se debía principalmente a su Máscara, Explico, casi todos los, digamos, aventureros solemos crearnos una Máscara, una falsa personalidad para confundir a los demás y evitar se nos crea peligrosos. Es parte del juego de la vida.
El Dr. Paccusse siendo estudiante universitario en La Plata, apoyó activamente al naciente partido político peronista (Justicialista). Me contó que solía ir de un lado a otro con un cajón de cerveza vacío, para subirse al mismo, y pronunciar discursos partidarios en las esquinas concurridas de la ciudad. Ello y mucho más le valió ser diputado provincial.
Aficionado a los estudios históricos locales se había convertido en un intelectual constructor, una rara clase de intelectual pues la mayoría sólo son declamativos. A su iniciativa se debe el monumento al General San Martín que posee Arrecifes.
El Dr. Paccusse, un acendrado católico, se diferenciaba de otros políticos por su filosofía de vida. Vivía principalmente de su jubilación como diputado y no le interesaba hacer una fortuna como político. El poder solamente lo deseaba para realizar obras y ser útil a sus vecinos y a su ciudad. Además era fuertemente populista, sin ser izquierdista (Los izquierdistas alimentan su activismo político en la envidia y el odio hacia quienes triunfan en la vida). A Paccusse, en la numerosas conversaciones que tuvimos, nunca lo escuché hablar mal o quejarse de alguien porque tuviera dinero. Así y todo, sus ideas peronistas e importancia política le costaron estar preso, durante más de un año, en un gobierno militar, anterior a los militares gobernantes durante los sucesos que narro.
Mientras muchos políticos evitan juntarse con personas más famosas o con mayores conocimientos, para evitar que les hagan sombra. Al Dr. Paccusse, al contrario, le gustaba incorporar personas con talentos superiores en sus proyectos, sin miedo que le hicieran sombra, porque él tenía luz propia.
Nota: La foto es del Tajamar La Merced en el río Salto, entre El Crisol y Arrecifes. Una reliquia del año 1900, aproximadamente.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.

Estimado Ernesto, estoy buscando un mail tuyo para escribirte y sin encontrarlo, te dejo este cometario por aquí con la esperanza que lo veas y me escribas (danielamattolini@gmail.com). Estoy haciendo mi árbol genealógico y entre fotos y documentos encuentro tu carta de 1991 buscando datos sobre Georgina Emilia Nóferi, la abuela de mi padre. Espero todavía sean de tu utilidad los datos que he conseguido. Me gustaría que me ayudes a completar la rama Nóferi en mi árbol.
ResponderEliminarTe mando un abrazo
Daniela
Añorando a mi gran amigo Don Luis Paccusse, escribí su nombre y abriò tù blog fechado Noviembre 2014. Es insòlito esto que me ha pasado. Pido perdòn por este descuido que ha llevado años de silencio, en este medio donde reina el minuto a minuto. Te juro que no lo vi. Solo ando por el faccebook o instagràn . Mi telfono mòvil es 2325 561663. Tengo wass app. Un saludo muy grande y lleno de disculpas, me siento un imbècil total .
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