lunes, 7 de abril de 2014

RIO ARRECIFES

El norte de la provincia de Buenos Aires (Argentina), está dividido en municipios, cada uno de los cuales posee una pequeña ciudad que le sirve de cabecera. Estas ciudades son tan pequeñas (20000 a 100000 habitantes) que todas se caracterizan por algúnos detalles,  faltantes en las otras. La distancia entre unas y otras varía de 30 a 80 kilómetros.
Un día domingo, por la mañana, yendo desde Pergamino, donde vivo, al balneario de Salto para nadar un rato, pasé por Arrecefes en un pequeño automóvil. En ese tiempo el camino directo a Salto no estaba pavimentado.
Así llegué al puente del río Arrecifes, donde dicha ciudad posee un hermoso balneario, pero que no sirve para nadar 100 metros. Tal es así que para los lugareños es sólo un sitio para remojarse, tomar sol, comer a la sombra de los árboles y de paso hacerse ver por lo que podríamos llamar la sociedad del lugar.
Ví cercano al puente un pequeño museo, el cual llamó mi atención. Naturalmente paré y bajé a ver si había algo desconocido para mí.y estuve mirando con cuidado los objetos exhibidos.
Un plano antiguo de mensuras de campos llamó mi curiosidad, porque ahí estaban marcados algunos de los viejos pasos de carretas en el río Arrecifes. Mi curiosidad despertó a su vez la de un señor sesentón, que no se aguantó el preguntarme que llamaba mi atención. Le comenté sobre los pasos en el río Arrecifes y cuan interesante sería navegar el río para ubicar su posición en mapas actuales. Luego de conversar sobre historia unos momentos y no habiendo más que me interesara, me dirigí al automóvil para seguir viaje a Salto.
Estaba por subir al automóvil, cuando dicho señor se me acercó corriendo con otro plano de mensuras, con más pasos, y me comentó con un entusiasmo contagioso que desde niño había soñado con navegar el río Arrecifes, que si le ayudaba él se iba encargar de organizar una navegación del río. Pero que además del fin de conocimientos históricos debía haber un motivo turístico.
NOTA:Así comenzó la más grande aventura de mi vida. Contribuir a la primera navegación organizada del río Arrecifes. A pesar hallarse allí dicho río desde antes que se poblara la región, no había sido navegado por un inexplicable trauma, miedo a sus aguas, de los pobladores. Y encima lo hicimos justo cuando gobernaba el país uno de los gobiernos militares más duro que conoce nuestra historia. Afortunadamente los mismos, al parecer, estaban imbuídos de los principios de progreso nacional del General Perón, un famoso gobernante argentino, y no nos molestaron, ni siquiera las autoridades nos preguntaron que hacíamos.
En la fotografía algunos de los valerosos jóvenes arrecifeños que participaron en las primeras navegaciones del río Arrecifes. De izquierda a derecha: Anzalas, Bergés, Camelli, Pérez, Jordán y Bolinaga.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.
Sigue en las páginas inferiores.

viernes, 4 de abril de 2014

DOCTOR LUIS PACCUSSE

Tiempo después supe quien era ese señor. Era el caudillo peronista de Arrecifes, el Doctor (abogado) Don Luís Paccusse, quien acababa de fundar el museo histórico arrecifeño por segunda vez. Un opositor político le había cerrado el anterior, que fundó siendo Comisionado Municipal. Como suele ocurrir en estas pequeñas ciudades del interior, una mitad de la población le consideraba y la otra lo ignoraba intencionadamente. Ello se debía principalmente a su Máscara, Explico, casi todos los, digamos, aventureros solemos crearnos una Máscara, una falsa personalidad para confundir a los demás y evitar se nos crea peligrosos. Es parte del juego de la vida.
El Dr. Paccusse siendo estudiante universitario en La Plata, apoyó activamente al naciente partido político peronista (Justicialista). Me contó que solía ir de un lado a otro con un cajón de cerveza vacío, para subirse al mismo, y pronunciar discursos partidarios en las esquinas concurridas de la ciudad. Ello y mucho más le valió ser diputado provincial.
Aficionado a los estudios históricos locales se había convertido en un intelectual constructor, una rara clase de intelectual pues la mayoría sólo son declamativos. A su iniciativa se debe el monumento al General San Martín que posee Arrecifes.
El Dr. Paccusse, un acendrado católico, se diferenciaba de otros políticos por su filosofía de vida. Vivía principalmente de su jubilación como diputado y no le interesaba hacer una fortuna como político. El poder solamente lo deseaba para realizar obras y ser útil a sus vecinos y a su ciudad. Además era fuertemente populista, sin ser izquierdista (Los izquierdistas alimentan su activismo político en la envidia y el odio hacia quienes triunfan en la vida). A Paccusse, en la numerosas conversaciones que tuvimos, nunca lo escuché hablar mal o quejarse de alguien porque tuviera dinero. Así y todo, sus ideas peronistas e importancia política le costaron estar preso, durante más de un año, en un gobierno militar, anterior a los militares gobernantes durante los sucesos que narro.
Mientras muchos políticos evitan juntarse con personas más famosas o con mayores conocimientos, para evitar que les hagan sombra. Al Dr. Paccusse, al contrario, le gustaba incorporar personas con talentos superiores en sus proyectos, sin miedo que le hicieran sombra, porque él tenía luz propia.
Nota: La foto es del Tajamar La Merced en el río Salto, entre El Crisol y Arrecifes. Una reliquia del año 1900, aproximadamente.
Profesor Ernesto Fidel Atencio.